Los 'Doctor Frankenstein': la pesadilla de la medicina estética
Invasión competencial. Suplantación. Intrusismo laboral. Intromisión profesional.
¿Te suenan estas palabras?
Son las más repetidas desde hace meses en la página web de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME).
El intrusismo ha echado raíces en la medicina estética y, junto a las "low-cost", están poniendo en jaque al sector.
Por no hablar del riesgo que corren los pacientes que se someten a sus experimentos.

Según datos de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), 8 de cada 10 procedimientos estéticos no son realizados por especialistas, lo que evidencia la insuficiente regulación y el pésimo control por parte de la administración.
Ojo, que los de siempre no son los únicos que alimentan a este monstruo. Como dice el Dr. Eduardo de Frutos, secretario general de la SEME y responsable de la comisión de intrusismo, también es un factor clave el gran número de pacientes que, bien por desinformación, bien por ahorrarse algo de dinero, se pone en manos de un "manitas" sin la titulación especial.
Frente a este panorama, la SEME ha lanzado un salvavidas: la campaña 'La Medicina Estética es U.48'.
Esta iniciativa, como ya sabrás, tiene por objetivo que las clínicas autorizadas puedan ser identificadas en internet a simple vista, gracias al sello digital U.48 que aparecerá en su página web.
Si todavía no lo has solicitado, hazlo. No te lo digo yo, te lo dice la SEME.

Lo que está pasando te afecta directamente, así que informa a tus pacientes de la existencia de este sello.
Seguro que tienes tu autorización colgada en la pared. Recuérdales que está ahí, enséñasela, muéstrales tus títulos y pregúntales si quieren leerlos.
De esta forma, harás que se acostumbren a estos pequeños gestos y conseguirás que, el día que se encuentren con intruso, algo les chirríe.
(Y se llevarán de tu clínica una imagen de seriedad y seguridad).
Cuantas más personas concienciadas, menos clientes para los intrusos.
